Docentes, trabajadores y trabajadoras de la Enseñanza Concertada Asturiana, junto a familias enteras, tomamos las calles de Oviedo para exigir respeto, condiciones laborales justas y el fin de una discriminación que lleva años normalizándose desde nuestra Consejería.
La fuerza de la manifestación de ayer no deja lugar a dudas, más de cinco mil personas no salimos a la calle por casualidad. Salimos porque hay una situación injusta, y «no vamos a permitir que se mantenga ni un día más”.
Previamente, las declaraciones realizadas por la nueva Consejera de Educación no fueron nada afortunadas, todo lo contrario. Afirmar que “La Enseñanza Concertada Asturiana no está discriminada” supone ignorar una vez más desde nuestra Administración la realidad de quienes trabajamos cada día en los Colegios, de las familias y de los Alumnos y Alumnas de la Concertada.
Los miles de manifestantes, no opinamos lo mismo que nuestra Consejera. Sabemos, por que lo vivimos, que existe una brecha salarial y laboral inadmisible con respecto a la enseñanza pública y a la enseñanza concertada de otras comunidades autónomas españolas, pese a desempeñar el mismo trabajo y asumir la misma responsabilidad educativa.
La respuesta en la calle fue, precisamente, una réplica colectiva a esa negación institucional.
Si en la reunión del próximo miércoles solo recibimos buenas palabras pero ningún compromiso firme, nos veremos abocados a convocar nuevas movilizaciones y que el próximo curso no comience con normalidad.
La paciencia tiene un límite, y la Concertada Asturiana ya ha demostrado que está dispuesta a luchar por lo que es justo.
Gracias a todas las personas que participasteis en la manifestación.
Somos miles, somos fuertes, y no vamos a parar.
Hasta Aquí